Sistema Electoral por Lógica de Preferencias
Tiene la mísma lógica que el ballotage tradicional. En éste, el votante, elije un candidato en la primera vuelta y luego, si su candidato queda eliminado, elige entre los dos que quedan (como Chrirac – Le Pen en Francia).
La diferencia básica es que con el sistema que propongo no se elimina a casi todos los candidatos para luego elegir entre dos, sino que se elimina de a uno y acudiendo una sola vez a la urna.
El modelo es muy parecido al que se utiliza para determinar la sede de los juegos olímpicos.
1ª votación: Se hace entre cinco ciudades. Si la primera no obtiene el 50% de los votos se hace otra vuelta.
2ª votación: Se hace entre las cuatro ciudades más votadas, quedando eliminada la última. Aquí los que habían elegido a esta entre las cinco posibilidades que había pueden elegir entre las cuatro que quedan. Si nuevamente la ciudad más votada no alcanza el 50%, se llama a una tercera vuelta.
3ª votación: Se hace entre las tres ciudades mejor ubicadas de la segunda vuelta. Si la primera no alcanza el 50%, se llama a una última vuelta.
4ª votación: Se elije entre las dos que quedan. Como se ve el sistema es muy parecido al ballotage tradicional, podría llamarse ballotage completo, permite expresar al votante a cuál prefiere si queda eliminado su primer candidato y también expresar cuál prefiere si queda eliminado su segundo, tercero, cuarto candidato, etc.
Con el ballotage simple el votante solo puede expresar a quién prefiere entre los dos que quedan.
Un sistema como el de elección de sede para olimpiadas, en elecciones con gran cantidad de votantes parece inaplicable por una cuestión de tiempos y de costos económicos.
¿Cómo podría adaptarse este sistema a, por ejemplo, una elección a presidente de la nación y teniendo incluso un costo mucho menor que el ballotage tradicional?.
Haciendo esto mismo en una sola vuelta por medio de la siguiente boleta:
|
Orden de Preferencias
|
||||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
|
Candidatos
|
1
|
2
|
3
|
4
|
5
|
6
|
7
|
8
|
9
|
10
|
|
A
|
x
|
|||||||||
|
B
|
x
|
|||||||||
|
C
|
x
|
|||||||||
|
D
|
x
|
|||||||||
|
E
|
x
|
|||||||||
|
F
|
x
|
|||||||||
|
G
|
x
|
|||||||||
|
H
|
x
|
|||||||||
|
I
|
x
|
|||||||||
|
J
|
x
|
|||||||||
Supongamos una elección donde se inscriben 10 candidatos:
Aquí el votante podría votar a la cantidad de candidatos que quiera (o ninguno) marcando el órden de preferencias.
¿Cómo se hace el conteo?
1º conteo: Se toman las preferencias Nº1 del electorado, el candidato que resultara último (en este caso décimo) queda eliminado.
2º conteo: Se toman las preferencias Nº1 del electorado salvo en las boletas donde figure como preferencia Nº1 el candidato que resultó eliminado en el primer conteo. En estos casos pasa a contabilizarse la preferencia válida subsiguiente (preferencia Nº2).
En el ejemplo, si A ( preferencia Nº1) no queda eliminado en el primer conteo, se vuelve a contabilizar A; si en cambio queda eliminado A, se contabiliza I (preferencia Nº2).
En este segundo conteo otra vez el candidato que resultara último, (en este caso 9º) queda eliminado.
3ºconteo: Se toman las preferencias Nº1 del electorado salvo en las boletas dónde figure como preferencia Nº1 un candidato eliminado en el primer o segundo conteo. En estos casos pasa a contabilizarse la preferencia válida subsiguiente(preferencia Nº2 o Nº3), o sea el candidato preferido dentro de los que no han sido eliminados.
En el ejemplo:
Si A (preferencia Nº1) no queda eliminado, se vuelve a contabilizar A.
Si A está eliminado se contabiliza I(preferencia Nº2), o C(preferencia Nº3) si I habia sido eliminado(preferencia no válida).
Así hasta cumplir la cantidad de conteos necesarios.
El conteo es automático si se hace con un sistema de procesamiento de datos por computadora como en los sistemas informáticos de las agencias de lotería. Aunque se podría corroborar con conteo manual.
También podrían utilizarse las urnas electrónicas que se usaron en Brasil que dicen que eliminan a cero la posibilidad de fraude. Para esta opción puede usarse la estructura de presentaciones de declaraciones juradas de la AFIP que cubre todo el país.
¿Cuáles son las principales ventajas del sistema de lógica de preferencias por sobre el sistema ballotage actualmente utilizado?
La primera es que con el sistema ballotage hay una masa del electorado que no vota de acuerdo a quien prefiere entre todos los candidatos, sino al que elige dentro de lo que las encuestas dan con chances de ganar o de llegar a la segunda vuelta. Esto provoca fenómenos como los siguientes:
Voto perdido
Lo sufren más que nada los partidos chicos, no se los vota porque al no parecer tener chances de llegar a la segunda vuelta, se siente que es un voto tirado.
Con este sistema se puede elegir al que se cree mejor entre todos y también elegir al mejor dentro de los candidatos con chances reales.
Voto descarte
Vinculado con lo anterior. Una masa del electorado puede no verse representada por ninguna fuerza con chance según la encuesta y terminar eligiendo por descarte, por el “menos malo entre estos dos o tres”.
Voto por polarización
También vinculado con el anterior, con el peso de la encuesta, con el voto perdido se da un fenómeno de polarización entre dos candidatos, que no siempre se corresponde con la realidad, el porcentaje de votos que obtienen no refleja la cantidad de apoyo recibido sino que refleja una preferencia por sobre el otro candidato.
Voto estratégico por rival en ballotage
Supongamos un simpatizante del candidato del partido Verde que ve el siguiente sondeo:
1ª vuelta 2ª vuelta
P. Verde 23 P. Verde 25 P.Verde 25
P. Negro 16 P. Negro 18 P.Azul 26
P. Azul 15
Aquí el simpatizante del partido verde se ve más favorecido votando en primera vuelta al partido negro que a su propio partido.
Voto por el segundo puesto
Sondeos:
P. Verde 37
P. Verde Claro 22
P. Antiverde 22
Un simpatizante del partido verde sabe que llega con seguridad a una segunda vuelta y tiene un rechazo total al partido antiverde. Entonces se priva de votar a su partido en primera vuelta y vota al verde claro al cual prefiere antes que al antiverde.
Voto negativo
No se vota al que se quiere sino al único o los únicos que pueden ganarle al candidato que más rechazo produce. El sistema de preferencias permite expresar el voto negativo, o el voto castigo sin necesidad de dejar de votar a quien “realmente se prefiera”. Alcanza con poner en un número de órden de preferencia anterior al que uno considera que puede ganarle al que produce el rechazo.
La enumeración expuesta de esta clase de fenómenos da cuenta de la influencia que puede tener en la urna el resultado de una encuesta (tanto seria como manipulada). Si bien no salda efectos de encuestas como el marketinero (cuando los ciudadanos ven que mucha gente vota a un candidato empieza a verlo de otra manera) o el acceso desparejo que se obtiene en los medios de comunicación masiva a partir de estar mejor o peor ubicado en una encuesta. Este nuevo sistema reduce la importancia del resultado de una encuesta a nivel de las probabilidades (verdaderas o inventadas) de ganar. Se pasa de elegir a uno entre dos o tres opciones “reales” a un sistema de preferencia donde se puede elegir uno por uno entre todos los candidatos. Es como poner en una misma boleta todas las posibilidades de ballotage que existen. El ganador le gana uno por uno a todos los candidatos que se presentan.
La segunda ventaja del sistema de preferencias es que reduce la necesidad de formaciones de alianzas o frentes. Hay partidos que captan por tener algo en común, un sector mayoritario de la intención de voto de la población, pero para tener chances de ganar o de alcanzar la instancia del ballotage necesitan sumar sus votos armando una alianza, ocultando las diferencias.
Con un sistema como el que propongo las alianzas pueden quizás seguir siendo estratégicamente convenientes, pero se hacen mucho menos necesarias. Si mayoritariamente la gente prefiere a cualquiera de estos partidos antes que al partido contrincante lo expresará en la boleta ubicándolos antes que el contrincante en su órden de preferencias.
Esta mayoría puede no verse reflejada en un primer conteo (por no armarse la alianza) pero sí se vería reflejada en conteos posteriores y en el último.
Tomemos el caso de la Argentina en los años previos a las elecciones presidenciales de 1999. Radicales y frepasistas eran la oposición con mayor fuerza durante el gobierno de Menem. No se era menemista, frepasista o radical. Mayoritariamente se era m9enemista o antimenemista. Frepaso – UCR decidieron sumar sus votos en una alianza para vencer a Menem, pero no era una alianza entre dos partidos fuertemente coincidentes sino que era una especie de todos contra Menem (que finalmente no pudo presentarse). Ese voto de la gente, el –prefiero al frepasista o al radical antes que a un justicialista -, se podría haber expresado muy fácilmente con el sistema de preferencias con boletas como:
1-UCR 1-FREPASO
2-FREPASO 3-UCR
7-MENEM 5-MENEM
Hay un ejemplo más reciente y mucho más patente en las últimas elecciones en Francia. La tremenda atomización que hubo en los partidos de izquierda (o que tiene nombres marquetineros de izquierda o centroizquierda) hizo que a pesar de tener estos partidos una sumatoria mucho más grande que la extrema derecha (representada solo por Le Pen), terminara habiendo una segunda vuelta entre Chirac y Le Pen, que obtuvo prácticamente el mismo porcentaje que en la primera vuelta.
En un sistema de preferencias se habría visto un porcentaje del 15% de boletas a favor de Le Pen, pero seguramente, por el rechazo que produce en Francia el fascismo, el 85% restante lo habría puesto como última opción o directamente no lo habría marcado en sus boletas.
El sistema de preferencias toma en cuenta el voto ideológico por más atomizado que esté y si el 51% de los votantes se siente representado por cualquiera de los candidatos del centro (o de la izquierda, o de la derecha) por ejemplo, aunque prefiera más uno que otro, termina habiendo un presidente de centro, por más atomizado que el centro esté, sin necesidad de aglomerar partidos en un frente.
Un ejemplo actual. En la Argentina gran parte de la sociedad clama por el “que se vayan todos” refiriéndose a los políticos que vienen manejando el país y que en el imaginario social, son todos corruptos. Con este sistema si un 51% de la gente quiere que se vayan todos, pondrán a “los de siempre” como última opción o no los pondrán aunque sean los únicos que aparezcan en los medios de comunicación, y pondrán en sus primeras preferencias a los políticos nuevos o a los que nunca tuvieron la posibilidad de gobernar.
También existe otra posibilidad que con este sistema se hace innecesaria. Hay corrientes políticas que captan un sector característico del electorado, pero son tan dogmáticas que no llegan a formar un frente. Le dan más importancia a las diferencias. Ante esto existe la posibilidad, sin necesidad de formar un frente, de armar una elección previa entre esos partidos parecidos, donde exista el compromiso por parte de los perdedores, de no presentarse a la elección general para no dividir el voto de la gente (si no se gana en una elección reducida,no se gana en una general).
Con este sistema no sería necesario ni formar un frente ni una elección previa porque justamente, al poder poner el votante más de un candidato en su boleta, se termina haciendo esa elección en el mismo conteo general.
Vinculado con el tema de los partidos parecidos, hay partidos que con un sistema como el actual y al ver que una corriente muy similar tiene chances de ganar, puede optar por no presentarse para no restarle posibilidades a este. Con el sistema de preferencias presentarse no restaría votos a la corriente similar.
También puede darse la situación contraria, que se inventen corrientes de discurso parecido para presentarse y restar votos a los partidos con chance. El sistema de preferencias evitaría este vicio.
Una tercera ventaja es que al evitarse una segunda vuelta (amén de evitar las negociaciones con sus consiguientes favores por el apoyo de los partidos políticos eliminados, “el llamar a votar por…”) se reduce de una manera muy significativa el gasto que insume una elección y, lo que es mucho más importante, el gasto en publicidad, lo que implica aporte privado y aquí está uno de los más grandes y graves problemas del sistema democrático representativo. El presidente, supuesto empleado del pueblo, administrador de sus finanzas, no es tomado como tal, sino como un producto que debe venderse y el cual tiene que invertir una cantidad millonaria de dinero para llegar a un puesto donde se gana, en comparación a lo que puede obtener en la actividad privada una figura importante, un sueldo magro.
Si para llegar a presidente se necesita muchísimo dinero y ese dinero lo aportan particulares, estos ¿aportarán por altruismo o para obtener luego una retribución? ¿Aportará alguien dinero para que se gobierne a favor de los pobres, es decir, la mayoría de la población?
Si en algún momento alguien gobierna para la mayoría, ergo, para el pobre, el aporte privado para las campañas políticas debería estar terminantemente prohibido. Yo propongo que la propaganda electoral, pase por un canal, una radio y un diario estatal, donde todos los partidos políticos tengan exactamente la misma cantidad de tiempo para exponer sus ideas y, en base a ello, el pueblo elija su administrador, su empleado. Y no me parece justo, que como se hace con el aporte estatal por voto, se reparta por voto logrado. Creo que debe repartirse en formas iguales para que la gente pueda escuchar a todos durante el mismo tiempo. Ya de por sí, el partido con más votos tendrá más acceso a influir en la gente al ser invitados a los programas de canales privados.
Una cuarta ventaja del sistema de preferencias es que podrían evitarse las internas sin recurrir a un sistema como la Ley de Lemas o el nuevo Proyecto Romero, mezcla de Ley de Lemas y Ballotage donde se suman los votos de todos los candidatos de un partido y luego el más votado del partido que mas sume, y el más votado del segundo partido que más sume pasan al ballotage (circulo otra versión del proyecto Romero donde no se suman los votos, la cual no pongo en objeción).
El problema de estos sistemas es manejarse con la lógica de que la gente vota primero al partido político y en segundo lugar al candidato. Esto puede ser mayoritariamente así o no, pero nunca puede tomarse como obvio que lo sea. Es inadmisible que alguien vote a Juan y que, por votar a Juan, también se esté votando a Pedro.
Si el partido que fuere quiere presentar más de un candidato, el sector de la gente que vota pensando primero en el partido y luego en el candidato, pondrá sus primeras preferencias en esos candidatos y luego, si los desea poner, en los demás partidos; o bien, si elige de acuerdo a las candidatos de los partidos irá mechando según sus preferencias. De hecho creo que este es mejor sistema que una interna abierta previa, ya que evita que el votante simpatizante de un partido opositor, vaya a votar por un candidato que no tiene muchas chances de ganar en una elección nacional, para debilitar a la competencia.
Otro problema que se evita con un sistema así, directo, sin internas abiertas o cerradas, es el que se genera cuando hay mucha cantidad de candidatos en un partido. Puede darse que un candidato tenga una adhesión de tan solo un 25% en esa interna, y que el 75% restante lo rechace por completo, pero al estar tan dividido ese 75% restante, termine ganando un candidato con un 25% de votos y un 75% de rechazo.
Aclarándose que no tendría que prohibírsele el derecho a cada partido de hacer una interna previa, también veo otro rasgo positivo a que cada partido presente los candidatos que desea y es el siguiente: una interna abierta es optativa y una nacional es obligatoria, y en un país como la Argentina donde muchas veces ganar las internas justicialistas es prácticamente ganar la elección nacional, sería ideal que cualquier ciudadano pueda expresar a quién prefiere entre esos candidatos.
Hay una aparente desventaja en este sistema y es que parece más complejo marcar las boletas por orden de preferencias que simplemente meter una boleta en un sobre. Pero si alguien ve demasiado problema en hacer aquel trabajo podrá directamente marcar un único candidato en la boleta, así como en el sistema anterior, se elegía la boleta de un único candidato y se la ponía en un sobre.
Si bien el sistema de preferencias que expuse, lo di tomando como ejemplo una elección nacional para presidente, es un sistema perfectamente adaptable a otra clase de elecciones, sobretodo, en donde ni siquiera existe ballotage y se elige por mayoría simple, por ejemplo, una elección interna de un partido (el sistema aquí da los mismos beneficios y más que en una elección nacional). También puede emplearse en la elección, por ejemplo, de un presidente de un club, de un director de un colegio de abogados, de escribanos o hasta en un centro de estudiantes de una facultad, de hecho que aprovechando el voto de mayoría simple en años anteriores, se habían inventado agrupaciones truchas que duraban un mes, para dividir lo suficiente a la oposición y poder obtener el Centro con un 20-25% de los votos y el 75% del estudiantado en contra.
Este sistema es especialmente beneficioso para las elecciones que se vienen haciendo a una sola vuelta.
Para elección de diputados y senadores también presento un sistema al que se puede llamar de preferencias:
Se trata de que el votante arme su propia lista de diputados con los candidatos que desea elegir sean del partido que sean y sin priorizar el orden de elección.
Cada candidato tendrá un casillero en blanco y el votante solo tendrá que marcar la opción deseada hasta completar el total correspondiente, por ejemplo, en Capital federal, trece diputados.
Los trece candidatos más votados serán elegidos como diputados nacionales. De esta manera se eliminan las listas sábanas y no estamos obligados de votar a todos los que arrastran las figuras convocantes.
Artículo publicado en: www.geocities.com/pablojesusgimenez_selp
Este proyecto fue enviado via e-mail a Diputados, Senadores y Medios de Prensa. Expreso mi consentimiento para la difusión del mismo en cualquier medio de prensa.
Cuenten con mi predisposición para aclarar cualquier duda sobre el sistema.
Pablo Jesús Giménez
DNI 26.745.879
Copyright © 2003 Pablo Jesús Giménez
pablojesusgimenez@tutopia.com
Se garantiza el permiso para realizar y distribuir copias literales de este documento, siempre que se preserven la nota de derechos de autor y este permiso en todas las copias.
Se garantiza el permiso para copiar y distribuir versiones modificadas de este documento bajo las condiciones de las copias literales, siempre que las secciones en las cuales se reimprime “La Licencia Publica General GNU”, “La Licencia Publica General de Biblioteca GNU”, y otras en las cuales haya partes claramente marcadas bajo un derecho de autor separado, se reproduzcan bajo las mismas condiciones que ellas estipulan, y se logre que el trabajo derivado resultante en su totalidad se distribuya bajo los términos de una notificación de permiso idéntica a esta misma.
Se garantiza el permiso de copiar y distribuir traducciones de este documento a otros idiomas bajo las condiciones dadas para versiones modificadas. “La Licencia Publica General GNU” y “La Licencia Publica General de Biblioteca GNU” pueden incluirse a través de una traducción aprobada por la Free Software Foundation, en lugar de los originales en ingles.
A su opción, Ud. puede distribuir copias literales o modificadas de este documento bajo los términos de la “La Licencia Publica General GNU”, excepto las secciones marcadas claramente bajo otros derechos de autor.
Con distintos objetivos, pueden garantizarse ciertas excepciones a esas reglas. Escriba a Pablo Jesús Giménez a la dirección dada mas arriba, o envíe correo electrónico a pablojesusgimenez@tutopia.com y consulte.
2 comments
[...] porque hay un sistema electoral un poco viejito. Quien quiera puede leer la propuesta de un Sistema Electoral por Lógica de Preferencias, donde cada uno podria votar a quien le dé la gana sin tener el miedo de tirar el voto a la [...]
[...] mas o menos presentable, presento la versión práctica del Sistema Electoral por Lógica de Preferencias (idea del “Distinto”). La votación de prueba es para la elección presidencial del [...]
Leave a Comment